Murió Raffaella Carrà : la gran estrella de la TV y la música italiana que dejó su sello en Latinoamérica

La diva, que murió este lunes a los 78 años, llegó con sus canciones al país a fines de los 70; pegadizas e irresistibles, “03 03 456″, “Hay que venir al Sur” y “Pedro” se convirtieron rápidamente en hits.

Una noticia inesperada que fue confirmada por Sergio Iapino, su pareja durante años. Con su muerte se va una de las divas más famosas que ha consagrado Italia y cuya fama se extendió a buena parte del mundo. Actriz, bailarina, coreógrafa, cantante, compositora y presentadora de televisión. Una artista multifacética que siempre conto con la aprobación del público.

En el aire

Canzonissima fue el programa de la RAI que la coronó como una show girl. El ciclo, que se emitió los sábados por la noche entre 1970 y 1974, demostró el talento de la actriz para animar una gran gala nocturna de televisión, rol que primero compartió con el popular Corrado. En este contexto, Carrà presentó su primer single musical: “Ma che musica Maestro”, corte que arrasó con las ventas y se convirtió en la cortina musical de todo un país. Su tema “Tuca, tuca” y el estilo desenfadado para bailar, siendo precursora en mostrar el ombligo en cámara, le valieron algunas llamadas de atención del Vaticano.

En 1975 llegó a España contratada por TVE, alertada por el éxito que su figura despertaba en Italia. Pronto, la emisora le armó un programa a su medida: La hora de Raffaella Carrà.

Hits

En la segunda mitad de los 70, sus canciones, pegadizas y pícaras vendían discos por millones. «Fiesta», «03 03» «Hay que venir al Sur», «Explota, Explota» o «En el amor todo es empezar» fueron algunos de esos hits sin fronteras.

Esas canciones de enorme difusión son las que la llevaron a recorrer el mundo. En Latinoamérica fue Sábado Gigante, el popular programa de Don Francisco en Chile, el que le dio las llaves de todo un continente. Luego de aquel paso consagratorio por Chile, en 1978 llegó a la Argentina en tiempos de la dictadura militar que gobernaba al país. En esa época de censuras, el “para hacer bien el amor hay que venir al sur”, que pregonaba una de sus canciones, mutó en el más naif “para enamorarse bien hay que venir al sur”. Otra vez la censura sobre la chica kitsch que terminó seduciendo al ambiente del rock y convirtiéndose en un ícono de la comunidad gay. Se dijo que lo que hacía era porno-pop, en esa búsqueda por encorsetar estilos.

Raffaella Carrà en «Aplauso»

Dama de la Orden del Mérito Civil en España y multipremiada en su país de origen donde el público la reverencia. Se fue la mujer que detestaba el bótox y las cirugías estéticas, la amante de la natación, la estrella que había decidido en la madurez dedicarle más tiempo a su vida interior. “Raffaella nos ha dejado. Se ha ido a un mundo mejor, donde su humanidad, su inconfundible risa y su extraordinario talento permanecerán para siempre”, hoy expresó acongojado Sergio Iapino. La partida de Raffaella Carrà enluta a sus millones de seguidores, esos que vibraban y vibran con sus canciones pegadizas y los movimientos contagiosos tan característicos de la reina de la televisión italiana.

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